
En este artículo os quiero hablar de un tipo de cultivo, que no es muy conocido pero que se lleva utilizando hace miles de años, estoy hablando del cultivo hidropónico o cultivo sin suelo.
Surgen como una alternativa a la agricultura tradicional, cuyo principal objetivo es eliminar o disminuir los factores limitantes del crecimiento vegetal asociados a las características del suelo, sustituyéndolo por otros soportes de cultivo y aplicando técnicas de fertilización alternativas.
La Ciencia de los Sustratos alternativos tiene como base el cultivo de plantas sin utilizar el suelo. Las raíces de las mismas se encuentran suspendidas en un soporte inerte (grava, arena, turba), en la propia disolución nutritiva lo que exige una recirculación constante de la misma, o en el interior de una cámara de PVC o cualquier otro material, con las paredes perforadas, por donde se introducen las plantas; en tal caso, las raíces están al aire, crecen en la oscuridad y la disolución nutritiva se destribuye por pulverización a media o baja presión-este sistema recibe el nombre de aeroponía-.
El empleo de la hidroponía favorece un incremento en el número de cosechas al año por área de producción, debido naturalmente, a que no existe necesidad de que transcurra un tiempo limitado de descanso entre cosechas. En este aspecto, la hidroponía ofrece una alternativa única, ya que se puede aprovechar el espacio de estos suelos no productivos con la posibilidad de duplicar e incluso triplicar el número de cosechas por año.
El cansancio de los suelos por alta carga de patógenos tras cultivos repetidos o la acumulación de iones que conllevan alcalinidad y/o elevación del tenor de sodio ha empujado a muchos productores a realizar cultivos hidropónicos o sin suelo. En cultivos comerciales -en cuanto a su superficie- se hace obligatorio seguir normas ambientales amigables con el ambiente y emplear métodos de recirculación de las soluciones volviéndolas al cultivo tras equilibrarlas y desinfectarlas o buscándoles un lugar de descarga que evite la llegada de los nutrientes efluentes al suelo, cursos de agua y a los acuíferos.
Ya existen métodos en sistemas abiertos que permiten un segundo cultivo, fijación por plantas que crecen en pequeñas lagunas de fondo impermeabilizado y otros ensayándose. Las recomendaciones de realizar cultivos hidropónicos o sin suelo solo por considerar su alta productividad y rendimiento económico, que no tengan en cuenta estos aspectos ambientales perniciosos, no son aconsejables.
Los cultivos que son aptos para este método son el tomate, lechuga, repollo, pimiento, pepino, espinaca, entre otros.
HISTORIA DE LA HIDROPONIA
La Hidroponía tiene sus inicios junto a la formación de las primeras civilizaciones importantes. Registros jeroglíficos muestran que los antiguos egipcios fueron probablemente los primeros en tratar de cultivar plantas sin suelo. Algunos sospechan que los jardines colgantes de Babilonia han utilizado la tecnología hidropónica primitiva. El emperador romano Tiberio se cree que han utilizado técnicas hidropónicas para cultivar pepino fuera de temporada. Pero después de estos primeros experimentos, hay poca evidencia de que cualquier civilización importante intentó el cultivo hidropónico por más de mil años.
El siguiente gran desarrollo en el cultivo hidropónico se produjo en el siglo 17 en Europa, donde los invernaderos comenzaron a ser usado para cultivar plantas y hortalizas. Durante este tiempo, un naturalista británico con el nombre de John Woodward comenzó a experimentar con el «cultivo sin suelo» de Menta. A mediados del siglo XIX, las técnicas de laboratorio necesarias para cultivar plantas en hidropónicos fueron desarrolladas en Alemania.
Entre los años 1925 y 1935, muchas organizaciones de América han logrado importantes avances en la tecnología de la hidroponía. Varias estaciones experimentales agrícolas desarrollaron los métodos necesarios para el cultivo hidropónico de gran escala y la sustitución del suelo por una solución nutritiva. Fue durante este tiempo que William Frederick Gericke, un profesor de la Universidad de California en Berkeley, acuñó el término «hidroponía».
Los EE.UU. comenzó a explorar y experimentar con las aplicaciones prácticas de la hidroponía, durante la Segunda Guerra Mundial. El Pentágono se enfrentó al reto de suministrar alimentos a los militares del Pacífico, donde era difícil enviar alimentos y la imposibilidad de cultivar en las islas rocosas. El Gobierno resolvió este mediante la aplicación de técnicas hidropónicas para producir alimentos para los soldados y marineros.
Debido a que los sistemas hidropónicos demostró ser costoso en el tiempo, la mayoría de los planes a gran escala fueron abandonados. Sin embargo, en los años sesenta y setenta, se renovó el interés en que los avances en los plásticos comerciales se comprometió a reducir el costo de la hidroponía de forma significativa.
Hoy en día, la hidroponía es popular no sólo como una forma de producir mayor cantidad de alimentos saludables y más sabrosos a gran escala, sino también como un pasatiempo familiar. Los sistemas simples pueden ayudar a las personas a cultivar sus propias hierbas, flores, hortalizas en su casa, balcón, terraza, sótano, en un armario o incluso en su cocina.
Mucha gente mira a la hidroponía como la forma en que la mayoría de los alimentos pueden ser cultivados en el futuro. Como la cantidad de tierras cultivables disminuye cada año, la hidroponía puede ser la respuesta para mantener el suministro de alimentos del mundo por su capacidad para producir grandes rendimientos con una menor cantidad de espacio.
Artículo enviado por Dani Alonso



Hoy día Mundial del Reciclaje ( 17 de mayo) os dejamos un artículo que nos enseña a reutilizar/reciclar las latas de aluminio para captar la radiación solar y calentar el aire. Fabricaremos así un calefactor solar para nuestra casa. El sistema es muy sencillo, se hace circular el aire por dentro de las latas, que expuestas al sol lo calientan a una temperatura considerable, puede servir como apoyo a la calefacción que tengamos en casa, y bajar considerablemente la factura del gas o la luz.





El requisito fundamental para mantener un cabello fuerte y bonito es la alimentación. El pelo está compuesto básicamente por proteínas(97%); contiene además minerales y cenizas(3%). El ácido sulfúrico, el calcio y las vitaminas del grupo B son también necesarios para mantener una bonita melena. La riboflavina y la vitamina A estimulan su crecimiento y las grasas insaturadas evitan su caída. Pero además de una buena alimentación podemos acompañarlo con un cuídado alternativo. El exceso de sustancias químicas en champús comerciales ha llevado a muchas personas a buscar opciones más saludables. Hacer nuestro propio champú orgánico es una de ellas. Requiere más esfuerzo pero los resultados están en la satisfacción de saber que estamos tomando las medidas necesarias para proteger nuestra salud y nuestro cabello.
Un elemento muy importante para el reciclaje y las manualidades es el pegamento, sin embargo el que compramos en la tienda contiene muchos químicos y viene en envases de plástico que no podemos reciclar. Antiguamente cuando eramos ecológicos sin saberlo se ocupaba el engrudo, yo llegué a utilizarlo de pequeño y no tanto, en su forma mas básica de harina y agua, tiene un gran poder adhesivo y sirve para pegar muchas cosas no todo, pero muchas, ahora buscando como siempre en el baúl de los abuelos una solución ecológica encontré esta receta para realizar un engrudo mas profesional y con mayor poder de adhesivo. Es fácil de hacer, barato y ecológico así que no hay escusas para no utilizarlo.
Tenerla en casa y comerla de vez en cuando, aunque estemos sanos, nos aportará grandes beneficios, ya que regula el azúcar en la sangre, reduce la presión arterial, regula el aparato digestivo en general, actúa favorablemente en muchas personas con ansiedad, reduce la grasa en personas obesas y es diurética.
Ya tenemos ganadora del lote de productos ecológicos de Biogran. Más de 1500 personas se registraron en Tv Bio y optaron a este maravilloso lote. El sorteo se hizo en nuestro stand delante de varias personas que esperaban ver su nombre en la papeleta ganadora, pero la mano inocente saco la papeleta con el nombre Beatriz V. de Barcelona. Esperamos que pronto nos envíes una foto con el lote.
Ahora tomamos un bol grande de acero inoxidable (vidrio, cerámica o lo que tengan a mano) mezclamos con una cuchara la harina, el aceite, la sal y el azúcar. Cuando la levadura este haciendo algo de espuma la incorporamos a la harina, continuamos mezclando y vamos agregando de apoco agua tibia hasta que nos quede una masa que no se pegue en los dedos, si nos pasamos con el agua incorporamos un poco mas de harina y listo.

Tras retirar los panes del horno, los cambiamos a una placa o asadera grande, sin aceitar, y volvemos a ponerlos en el horno por aproximadamente unos 5 minutos más.
El cultivo de plantas aromáticas y medicinales ofrece muchas ventajas además de los beneficios económicos y para la salud, debido a las características de estas plantas. Así que elaboramos esta pequeña guía para que puedan diseñar y llevar a cabo su huerto de aromáticas y medicinales en casa.






