CÓMO HACER CULTIVO HIDROPÓNICO

HIDRMaterial necesario para hacer un cultivo hidropónico:

  • Recipiente. Puede ser un cubo, barreño o el envase que más se adecue a las necesidades de espacio, tamaño de la planta, etc., pero que tenga una profundidad de entre 20 y 30 centímetros. Es importante que sea opaco, ya que la luz no debe incidir en las raíces.
  • Agua. Lo ideal es que sea agua de lluvia, aunque el agua potable también sirve siempre que tenga poca cal y poco cloro.

 

 

  • Bomba aireadora. Es muy conveniente que el agua tenga una buena ventilación, lo que se consigue con una bomba aireadora para acuarios unida a un pequeño tubo perforado por pequeños orificios, o bien a un difusor, que encontraremos en las tiendas de acuariofilia, lo que producirá un suave burbujeo.

 

  • Solución nutritiva. Azufre, boro, calcio, carbono, cobre, fósforo, hidrógeno, hierro, magnesio, manganeso, nitrógeno, oxígeno, potasio y zinc. Cada uno de estos elementos son necesarios en el cultivo porque sus propiedades se complementan entre sí y aportan a la planta todos los nutrientes que necesita para desarrollarse. A pesar de que hay distintas combinaciones adecuadas a cada especie, una opción muy práctica es adquirir en tiendas especializadas soluciones hidropónicas ya elaboradas.

 

  • Sustrato. Ayuda a que las raíces de la planta se aferren al interior del recipiente, protegiéndolas de la luz, drena y oxigena el agua y retiene los nutrientes que el cultivo necesita. Son componentes inertes, de bajo coste y livianos: arena, grava, piedra pómez, virutas, etc.
  • Semilla o planta pequeña. Para iniciar el cultivo se necesitan pequeñas plantas que se pueden obtener en tiendas de horticultura, o bien se germinan las semillas, frescas, en un semillero con mucha agua y oxígeno.

CÓMO REALIZARLO

MacetaHidroponicaEn casa se utiliza esta técnica de cultivo hidropónico cada vez que se colocan flores en un jarrón. Es la manera más sencilla de practicar la hidroponía. Pero si lo que se quiere es tener cultivos en casa más duraderos o trabajar con plantas más grandes, entonces se tendrán que utilizar materiales más apropiados y recipientes más grandes.

  • Se coge el recipiente y se le hace un agujero en la base, al que se le pueda adaptar un tapón de plástico o goma, para no perder la estanqueidad, que permitirá el drenaje del agua cada vez que haya que renovarla.

  • Luego se coloca una tabla de madera de las mismas dimensiones del recipiente, con orificios por los que se introducen las raíces de las plantas, con cuidado de no lastimarlas y sujetando el tallo de la planta con algodón, perlón, etc., de forma que las raíces quedarán sumergidas en el agua, pero el tallo quedará justo encima de la superficie.

 

  • Cada tres o cuatro horas al día se oxigena el agua con ayuda de la bomba aireadora; y cada dos o tres días (con el tiempo se hará diariamente), se lleva a cabo el control de la solución hidropónica y se le añaden los componentes necesarios para mantener la cantidad de nutrientes que la planta necesita.
  • Del mismo modo, cada 30 días en un primer momento, y más adelante cada 15, se renueva el agua, que se utilizará para regar otras plantas.

 

  • Es aconsejable mantener un control sobre el desarrollo de las plantas, por si padecen alguna enfermedad o sufren alguna carencia, y establecer un diario del cultivo donde anotar la evolución y los cambios más importantes del cultivo.


CONDICIONES PARA EL DESARROLLO DEL CULTIVO

  • pH. Hay que controlar el pH del agua antes de alimentar a las plantas. Debe estar entre 6,5 y 8,5.

 

  • Luz. Es fundamental para el desarrollo del cultivo; generalmente es aconsejable que reciba el máximo de luz indirecta del sol. Sin embargo, dependerá del tipo de planta, ya que hay especies que crecen mejor a la sombra.

 

  • Humedad. El valor establecido para una atmósfera adecuada es del 75% de humedad. Si es excesiva, la planta podría desarrollar alguna enfermedad, y si el medio es muy seco, también se verá perjudicada.

Artículo publicado en www.parqueciencias.com

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